La docencia, además de una profesión digna y loable, es un compromiso social con las presentes y futuras generaciones. Si no está convencido, respóndase esta pregunta: ¿Qué habría sido de mi si no hubiera tenido un/a maestro/a que con paciencia y dedicación me llevara a conocer le fascinante mundo de expresar lo que siento, a través de la palabra hablada o escrita?